La Musicoterapia Prosocial

es un proceso sistemático de intervención proventiva y comunitaria en donde el musicoterapeuta acompaña a los usuarios, proveyendo y promoviendo experiencias musicales que ayuden al surgimiento de un ambiente y una conciencia prosociales que favorezca el incremento de su inteligencia emocional y social y les facilite el ser conscientes de sus fortalezas, apoyándose en ellas para alcanzar el mayor grado de bienestar posible.

–Domingo Pérez Bermejo, 2019–

PROCESO SISTEMÁTICO

Para que sea un proceso sistemático ha de tener objetivos claros compartidos entre cliente y musicoterapeuta; ha de estar organizada en el tiempo en periodos significativos para el cliente; ha de ser metódica y constar de diagnóstico, tratamiento y evaluación; necesariamente tiene que estar basada en conocimientos científicos que surgen de la práctica y la investigación; y, finalmente, ha de estar regulada por organismos coordinadores como son, en nuestro caso, la Asociación de Musicoterapia de la Región de Murcia (AMTRM), la Federación Española de Asociaciones de Musicoterapia (FEAMT), la Confederación Europea de Musicoterapia (EMTC) o la Federación Mundial de Musicoterapia (WFMT).

INTERVENCIÓN PROVENTIVA

Esta intervención ofrece un marco para cultivar capacidades, habilidades y competencias prosociales. Se trata de poner en marcha un proceso, de proveer de herramientas emocionales y sociales a nuestros usuarios, practicar con estas herramientas en un ambiente seguro y asumirlas personalmente para dar respuestas creativas a la vida.

INTERVENCIÓN COMUNITARIA

Mi intervención tiene como objetivo la comunidad (escuela, familia, mayores, jóvenes, adolescentes, embarazadas y sus familias, personas con enfermedad mental grave, etc.) y acompañar a estos colectivos en grupo, desde la experiencia musical, para que se expresen y hagan su propio discurso sonoro, “su propia canción”.
MUSICOTERAPEUTA

Junto con el cliente y la música, el musicoterapeuta es el otro factor esencial para que exista musicoterapia. Y como musicoterapeuta realizo lo que nuestra compañera Cecilia Isla denomina muy acertadamente, musicopromoción de la salud.

Como Musicoterapeuta he cursado en Master de Musicoterapia (2009-2011) en ISEP-UVIC y como tal estoy reconocido en el Colegio de Doctores y Licenciados en Filosofía y Letras y en Ciencias de la Región de Murcia con el nº 4.582.

EXPERIENCIAS MUSICALES

En el transcurso de cualquiera de nuestras sesiones grupales pueden darse cuatro tipos de experiencias musicales: la improvisación (cantando o tocando instrumentos); la re-creación (cantar canciones ya compuestas o cambiar letra o música de ella); la composición (instrumental o canción); y escuchar (música grabada o en vivo).

AMBIENTE PROSOCIAL

Siguiendo la propuesta de Robert Roche, con las experiencias musicales abrimos la puerta de la creatividad, que da lugar a la escucha profunda, a la emisión de calidad, a predisponernos para dar y recibir ayuda, a confirmar y valorar positivamente a los demás, a desarrollar la autoestima, la asertividad, la empatía, la solidaridad, aumentando la presencia positiva y unidad de cada persona en el grupo.

Con todo ello hemos  creado nuestro mapa conceptual, fundamental para no perdernos y estar siempre centrados en nuestro objetivo.

INTELIGENCIA EMOCIONAL Y SOCIAL

Dicen José Antonio Marina y Rafael Bernabeu que “hay que prolongar las destrezas psicológicas con profundos hábitos éticos”. Se trata de “enseñar a convivir bien”. Y esto vale para todas las edades, por difícil que parezca. Siempre estaremos en camino de aprender-desaprender-aprender. Y, según nos indica la neuroeducación, en nuestro caso será la emoción y la motivación que aporta la música la que nos ayudará en este intento. Por supuesto, es necesario aprender a abordar con éxito tanto las emociones positivas como las negativas.

FORTALEZAS

Martin E.P. Seligman, gran impulsor de lo que se denomina la psicología positiva, afirma que identificar las propias fortalezas y aprender a utilizarlas es fundamental para fluir en cualquier contexto de la vida. Aprender y reaprender en este ámbito es primordial y uno de nuestros grandes objetivos.

BIENESTAR

En palabras de Seligman: toda persona “ha de aprender las habilidades específicas de la psicología positiva, a saber, cómo albergar más emociones positivas, más entrega, dar más sentido a la vida, más logros, y mejores relaciones humanas”. Son estas habilidades las que lograrán el bienestar personal y social que tanto ansiamos. Esa es también la pretensión de la Musicoterapia para la Prosocialidad.

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