Musicoterapia Prosocial
en Gerontología

EL RECUERDO AGRADECIDO

Alcanzar el bienestar en cualquier época de la vida es nuestra meta siempre . Vivir la etapa de la vejez con un talante marcadamente agradecido también es uno de los objetivos fundamentales. Los dos se influyen poderosamente cuando confluyen en personas mayores donde el proceso de envejecimiento es irreversible y necesitan vivir esta etapa de su vida con la mayor calidad y calidez posible.

Está claro que el bienestar psíquico puede influir en el proceso de envejecimiento, en el que se produce un declive gradual del sistema neuroendocrino, el sistema cardiovascular y el sistema inmune que exponen a las personas mayores a más enfermedades.

La Musicoterapia puede acompañar este proceso de envejecimiento provocando en las personas mayores sentimientos positivos. Estos sentimientos positivos son un potente antídoto contra el estrés, el dolor y la enfermedad en la vejez, también una gran ayuda para seguir manteniendo una relaciones interpersonales y sociales estimulantes y seguir teniendo un nivel de optimismo suficiente como para cuidarse.

El objetivo, en estos casos es que las personas mayores que participen en un taller de musicoterapia de forma asidua, sean capaces de encontrar sentido positivo a su vida cotidiana, incorporen herramientas para encontrar calma interior, se relacionen con personas capaces de despertar en ellas emociones positivas, así como realizar actividades muy motivadoras. Ese es el camino del bienestar que recorremos con ellos proporcionando experiencias musicales diferentes.

Tener claro el deterioro de la persona conforme va envejeciendo no es ningún impedimento para fijar el foco de nuestra intervención musicoterapéutica en una fortaleza que consideramos fundamental a esta edad: la GRATITUD.

En nuestras sesiones, procuramos siempre que el recuerdo de nuestra trayectoria vital sea fundamentalmente agradecido, quedando en paz con el pasado, sin pesos muertos que nos impidan seguir avanzando. Más bien, se trata de procurar vivir positivamente, con esperanza, seguridad, ternura y paz esta fase de la existencia. Así también el agradecimiento surgirá en el momento presente y ayudará a mejorar la convivencia en residencias, centros de día y en el propio hogar.

En definitiva, se trata de ayudar, mediante la intervención musicoterapéutica, a vivir con la mayor calidad de vida posible esta etapa última de la vida sin renunciar a la alegría, el optimismo, la esperanza, la relación interpersonal satisfactoria dentro y fuera de la familia. Eso significa que cada grupo de personas mayores necesitan realizar un proceso donde el musicoterapeuta sepa de su relación con la música (realizando la ficha musicoterapéutica correspondiente), se coordine en sus objetivos con los demás profesionales y sea capaz de dar respuestas creativas y musicales a las vivencias, emociones y sentimientos que se van generando en el grupo.

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639 678 489 | domingo@latapia.es

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