LA CANCIÓN DE CADA DÍA

UNA DINÁMICA PARA MEJORAR LA MOTIVACIÓN Y LA CONVIVENCIA DE TUS ALUMNOS DESDE MI EXPERIENCIA COMO MUSICOTERAPEUTA.

Si tus alumnos están muy motivados no querrán perderse ni un día de clase.

En mi trabajo como musicoterapeuta prosocial, he comprobado muchas veces que para incrementar notablemente la motivación para el aprendizaje antes es necesario mejorar el ambiente prosocial en las aulas: Que el alumno se sienta feliz, se lleve bien con sus compañeros, que la colaboración entre ellos sea estrecha y enriquecedora, que lo que hacen les divierta y les interese.

Conseguir un ambiente prosocial en las aulas significa, entre otras cosas, tener una presencia positiva (como define Roche, profesor que realizó su investigación en la Universidad de Barcelona). Esa presencia positiva conlleva actitudes de proximidad psicológica, atención, escucha profunda, autoestima, empatía, disponibilidad, ayuda y solidaridad para con otras personas, contribuyendo a un clima psicológico de bienestar, paz, concordia, reciprocidad y unidad en un grupo.

De esta manera se nos hace más fácil abordar algo que considero muy importante, trascendental: que tanto educadores como educandos nos enfoquemos a poner de manifiesto las fortalezas propias y las de los demás (tal como nos recuerda la psicología positiva), aprendiendo a ser conscientes de ellas y buscando la forma de afianzarlas y utilizarlas como la mejor ayuda para nuestro crecimiento personal y social.

Y repito, que mi experiencia es que nada es más motivante que un buen ambiente donde queremos estar porque nos sentimos bien y formando parte de él, donde nos sentimos valorados, escuchados y apoyados. Donde aprendemos a valorar, a escuchar y a apoyar las competencias y capacidades propias y de los demás, sus fortalezas, sus emociones positivas. La Neuroeducación nos lo pone de manifiesto muy claramente.

Musicoterapia Prosocial

La Musicoterapia Prosocial que llevo a cabo en las aulas desde hace 8 cursos, bajo esta perspectiva, es una disciplina que ayuda a poner en primer término fortalezas y emociones positivas, que interviene en la convivencia de forma honda y positiva y que ayuda a crear el ambiente prosocial necesario para que los estudiantes estén motivados para el aprendizaje.

Pero dejémonos de teorías y vayamos a la práctica. Te cuento un caso real: cómo se llevó a cabo una sencilla dinámica con música dentro del aula. Se trata de LA CANCIÓN DE CADA DÍA. En este caso, mi trabajo como musicoterapeuta fue el de sugerir dinámicas musicales para que las llevara a cabo el tutor del curso.

La última vez que lo realizamos en un colegio público de Molina de Segura con alumnos de 5º curso dinamizó a toda la clase muchísimo. La dinámica, estudiada y organizada junto al tutor del curso y que después la llevó a cabo durante el último trimestre del curso 2013-2014 y durante todo el curso siguiente, consistía en organizar el que cada alumno de clase trajera una de sus canciones o músicas preferidas.

Lo hacían siempre al comienzo de la jornada lectiva, dedicaban 15 minutos a escuchar atentamente y con respeto la música que proponía el compañero. Después, con el mismo respeto, podían decir aquello que más les gustaba o no de la canción o música propuesta y terminaban dándole las gracias al compañero por haberles traído su música.

El tutor fue anotando de forma sencilla lo que ocurría en cada presentación: persona que lo presenta, canción elegida, reacciones y comentarios de sus compañeros… Al final del curso, el tutor regaló un CD con todas las músicas escuchadas a cada alumno.

Según sus palabras, “fue una experiencia muy positiva y motivadora que generó una gran dinámica de ayuda entre ellos. Estaban deseando que llegara el momento de LA CANCIÓN DEL DÍA”.

Valores

Verdaderamente se desarrollaron gran parte de los valores que propone el ambiente prosocial: Se dio una escucha profunda, con un gran respeto a la hora de escuchar y de emitir sus comentarios, se dio una gran creatividad a la hora de presentar su canción, sirvió para afianzar la autoestima,

“les encantaba ser el centro de atención durante unos minutos”

 también para desarrollar la empatía

“A mí no me gusta esa música pero me parece muy bien que a ella sí”, “No me gusta esa música pero este trozo de la letra me ha encantado”

y la asertividad, pues cada cual se atrevió a exponer sus gustos abiertamente dando razones de por qué le gustaba una determinada música, autor o cantante..

Y, finalmente, también hubo un movimiento de solidaridad muy reseñable porque aquellos que tenían dificultades técnicas para encontrar su música preferida eran ayudados por otros para encontrarla navegando por la red.

A final de curso, el tutor realizó una encuesta para saber qué actividades y qué momento de la jornada escolar les había gustado más y mayoritariamente fue La canción del día.

Pasaron muchas más cosas positivas y reseñables, pero eso lo dejaremos para otra ocasión en la que pediremos a ese profesor, José Fernández Lozano, que nos cuente su experiencia.

Se trata, como habrás comprobado, de una dinámica muy sencilla que puedes llevar a cabo en clase. Si te animas a hacerlo en tu centro, cuéntame cómo te ha ido. Por supuesto, puedes llamar o escribir un correo-e para preguntarme si tienes alguna duda de su puesta en marcha o su desarrollo.

Aquí puedes descargarte una ficha con pautas para llevar a cabo la actividad de LA CANCIÓN DE CADA DÍA

También puedes descargarte mi GUÍA DE INTRODUCCIÓN A LA MUSICOTERAPIA PROSOCIAL

Buen trabajo y buena música.

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