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SOMOS MÚSICA. ¿QUÉ SUENA EN TU INTERIOR?

Diario de un musicoterapeuta

Domingo Pérez Bermejo 

Somos música. Y aunque no está bien comenzar una presentación con preguntas, unas cuantas son lo primero que se me viene a la cabeza: ¿Recuerdas algún día de tu vida sin música? ¿Algún momento importante de tu vida le ha faltado la música? ¿Cuántos momentos intensos, significativos, apasionantes has vivido acompañados o provocados por la música? Y la última pregunta: ¿Notas cómo resuena tu cuerpo con la música?

Somos música que suena en nuestro interior. En nuestra gestación, en nuestro nacimiento, en nuestro crecimiento y madurez como personas, la música es un elemento constante, es más, es un elemento constitutivo de nuestra existencia como personas. Por eso, yo creo que podemos decir sin problemas que SOMOS MÚSICA y nuestro cuerpo es el instrumento musical más íntimo e impresionante de música que tenemos.

Toda nuestra vida no es otra cosa que recorrer un largo y constante camino que va desde el ruido más rudimentario al sonido más elaborado que dotamos de ritmo e intensidad y de ahí al nacimiento de la melodía, que al juntarse con otras melodías hacen crecer la armonía.

Nuestra biografía, desde este punto de vista, es un conjunto de sonidos, ritmos, melodías y armonías que han conformado nuestra música interior que va repitiendo constantemente la canción de nuestra vida.

Oír nuestro interior. Uno de los ejercicios más emocionantes que recuerdo en mi etapa de formación como musicoterapeuta fue la de hacer una pequeña biografía musical que no excediera de cinco minutos. La reflexión para identificar sonidos, entornos sonoros, músicas concretas que me ayudaran a simbolizar y resumir mi experiencia vital fue muy intensa. Pero nada de intensa comparada con la sesión con mi grupo de estudio donde hicimos audición de nuestras biografías sonoras y que todavía recuerdo con intensa emoción. ¡Una comunicación sin palabras de toda una vida en 5 minutos!

Tengo claro, desde entonces, que somos música, fundamentalmente música. O sea, la música como fundamento de nuestra evolución. Así se tituló el primer taller que realicé de explicación de la musicoterapia a los profesionales que trabajaban en un centro de día de personas mayores. Y, desde entonces, ese es el punto de partida para reflexionar sobre la vida, su transcurrir, sobre la salud y la enfermedad.

Qué es la enfermedad sino la rotura de nuestra armonía interior que ha de recuperarse para que recuperemos la salud. Una salud que hemos de entender en un sentido bien amplio, no sólo de un correcto funcionamiento de nuestros órganos vitales y la complejísima maquinaria de nuestro cuerpo, sino también de experimentar bienestar y paz interior, alegría, esperanza, autoestima.

A nuestro cuerpo, en definitiva, le pasa como a cualquier instrumento: es necesario “ir haciéndolo” y no hay otra forma de hacerlo, de que madure que hacer que suene constantemente para que llegue a alcanzar su sonido mejor.

La Musicoterapia nos ayuda a experimentar y “oír” nuestro cuerpo, a dejar que de él surjan nuestros sonidos, nuestros ritmos, nuestra melodía. Nos facilita que, al encontrarnos con otras personas, surja la armonía que da plenitud a nuestra persona.

Otro de los muchos talleres que llevamos a cabo en Musicoterapia es el redescubrimiento de la canción de nuestra vida, recibida por el grupo que nos ofrecerá una caja de resonancia amplificada para darnos cuenta de todos los detalles y matices de nuestra canción.

Es una concreción puntual de la vivencia que tenemos de nuestra música interior en un momento determinado, un ejercicio creativo, meditativo, lúdico que, al ponerlo en común recoge las resonancias grupales y se enriquece enormemente. Utilizando un símil muy querido por mí, nos enriquecemos con los armónicos que nos aporta el grupo.

Ya sabes, somos música. Realiza la banda sonora de tu vida, compón tu canción. Atiende la música que suena en tu interior.

También puedes descargarte mi GUÍA DE INTRODUCCIÓN A LA MUSICOTERAPIA PROSOCIAL

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Comentario

  • Excelente. Claro que sí, siempre somos música, en todo momento. Y claro que cómo dices que hay que componer una canción, eso es correcto.

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